Aceptémoslo…que mamá no ha estado estresada en su embarazo y en mas de una ocasión hemos escuchado de las tías, abuelas y suegras el repetido : relájate, evita renegar, no te estreses. Pero parece difícil hacerlo cuando el ritmo de nuestra vida en estos tiempos va a mil por hora. Nos levantamos y saltamos de la cama y llegamos tarde a ver al esposo, merced del hermoso tráfico con el que convivimos.
Bueno les comento que las tías y abuelitas tenían razón, no es bueno estar estresada o malhumorada o triste durante la gestación, y porque? Por que desde que el feto se encuentra en el ambiente intrauterino va almacenando recuerdos y formando su personalidad.
Veamos a grandes rasgos como evoluciona su pequeño cuerpecito:
3ª semana: el feto ya tiene un pequeño corazón.
4ª semana: se distingue la cabeza; aparece un cerebro rudimentario, piernas y brazos.
2º mes: se reconocen ojos, nariz y orejas. El embrión puede mover la cabeza y su cuerpo. Comienza la comunicación con el mundo exterior.
3ª-8ª semanas: se inicia el desarrollo de todas las estructuras internas y externas del cuerpo del embrión.
3er mes: el corazón late más fuerte y lo hace dos veces más rápido que el de su madre. Comienzan a percibirse expresiones faciales pero sus movimientos no llegan a ser percibidos por la madre. Se forman sus órganos reproductores.
4º mes: aparecen los reflejos de absorción y tragar. Comienza un mayor desarrollo de la cabeza y del sistema sensorial. Reacciona a la música y a los sonidos fuertes.
5º mes: el embrión puede oír la voz de su madre. Su sentido del tacto está plenamente desarrollado y mueve piernas y brazos de manera coordinada y con fuerza.
7º mes: el embrión se prepara para para nacer. Acumula grasa, continúa desarrollando su sistema respiratorio y se posiciona cabeza abajo. Se despierta y duerme varias veces al día siguiendo una rutina. Puede controlar su temperatura corporal y su respiración. Al final de este mes ya puede ver y seguir con los ojos una fuente de luz. Da patadas y la madre nota cuándo lo hace y cuándo está agitado.
8º mes: su sistema nervioso está plenamente desarrollado. Las señales nerviosas se transforman en mensajes, ideas, decisiones y memoria.
9º mes: el bebé continúa creciendo hasta nacer. Cada vez ocupa más espacio en el vientre materno.
EL UTERO se convierte en un caja PLURISENSORIAL un lugar único donde el feto es constantemente estimulado. Primero con el TACTO. Luego con la AUDICION, GUSTO y finalmente con los estímulos VISUALES.
De igual forma el estado de ánimo materno se transmite al bebé a través de la placenta. La actividad endocrina materna es importante para el desarrollo del bebe en el útero y si hay estrés materno este puede alterar las secreciones endocrinas de la madre y su actividad neurovegetativa, afectando por vía placentaría al feto en formación.
Sontag (1944) plantea que las emociones maternas
como el miedo, activan el sistema endocrino y el sistema nervioso autónomo (SNA), los que
responden generando neurohormonas que inundan el torrente sanguíneo materno, alterando
tanto su química corporal, como la de su hijo no nacido. Estas alteraciones pueden provocar
que el niño al nacer sea más voluble emocionalmente hablando, ya que el exceso de
neurohormonas maternas afectaría especialmente el desarrollo del hipotálamo, que es el
regulador emocional del organismo. Así, los bebés que han sufrido estos desequilibrios al
interior del útero, tendrían una predisposición emocional y física a la ansiedad.
Por lo tanto mamita querida…cuida mucho tu salud emocional y tu entorno.
